El Consejo de Ministros ha aprobado un nuevo real decreto que amplía significativamente los derechos y la protección de las empleadas del hogar en España. Esta medida, que afecta a más de 360,000 trabajadoras, busca poner fin a un agravio histórico y mejorar las condiciones laborales de este colectivo, compuesto mayoritariamente por mujeres.  Si prestan servicio en varias casas, esta será única, salvo que algún domicilio “entrañe riesgos excepcionales”. En ese caso, “se deberá impartir una formación complementaria que correrá a cargo de la persona empleadora”. En cualquier caso, deberá considerarse tiempo de trabajo. En el caso de la formación ordinaria, esta se realizará a través de una plataforma, cuya gestión corresponderá a la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo (Fundae).

Entre las principales novedades del decreto se incluyen:

  • Revisiones médicas gratuitas: Las empleadas del hogar tendrán derecho a realizarse reconocimientos médicos voluntarios, cubiertos por el Sistema Nacional de Salud (SNS).
  • Evaluación de riesgos laborales: Los empleadores deberán llevar a cabo una evaluación de riesgos en los domicilios donde trabajan estas empleadas, utilizando una herramienta digital proporcionada por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST).
  • Formación gratuita: Las trabajadoras tendrán derecho a recibir formación durante su jornada laboral, facilitada por el Servicio Público de Empleo (SEPE).

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, destacó la importancia de esta medida, subrayando que “es el momento de reconocer a un colectivo que siempre ha sido invisibilizado y discriminado en el mercado laboral”. Este decreto no solo mejora las condiciones laborales, sino que también busca proteger a las empleadas del hogar de posibles abusos y acosos.