La Agencia Tributaria ha decidido dar un año más de margen para la implantación del sistema de facturación digital Verifactu, impulsado por la Ley Antifraude. Este cambio busca ofrecer más tiempo de adaptación a empresas y autónomos.

Inicialmente, Verifactu iba a ser obligatorio desde el 1 de enero de 2026 para las empresas con facturación inferior a seis millones de euros, y a partir del 1 de julio del mismo año para más de 3,4 millones de autónomos. Sin embargo, estos plazos se amplían: ahora será exigible desde el 1 de enero de 2027 para las empresas y desde el 1 de julio de 2027 para los autónomos.

El objetivo de Verifactu es reforzar la transparencia fiscal y evitar manipulaciones en los procesos de facturación. A partir de su entrada en vigor, las facturas deberán emitirse mediante software certificado, generando un registro único e inalterable. Además, cualquier corrección se realizará mediante una factura rectificativa vinculada a la original, dejando atrás la práctica habitual de “borrar y rehacer”.

Para facilitar la transición, la Agencia Tributaria ya ofrece una aplicación gratuita que permitirá a autónomos y pequeñas empresas generar facturas electrónicas y enviar los registros directamente.